Apnea y costa
Los Escullos y la Isleta del Moro
Apnea y snorkel entre los Escullos y la Isleta del Moro: calas, arrecifes someros, visibilidad y las horas y condiciones más favorables.

Entre los Escullos y la Isleta del Moro se extiende uno de los tramos de costa más agradables del parque para la apnea y el snorkel. No hay un único punto que resuma el recorrido: hay calas pequeñas, arrecifes someros, puntas de roca y un pueblo de casas blancas encaramado sobre el agua, y el conjunto permite organizar varias salidas distintas sin alejarse demasiado.
Es un tramo largo, de los que se conocen por partes. La propuesta de esta guía es recorrerlo con calma, empezando por los fondos más accesibles y guardando los puntos de más relieve para cuando la técnica y la lectura del agua ya sean familiar.
Qué caracteriza este tramo de costa
La zona combina dos ambientes muy distintos. Por un lado están los Escullos, un núcleo costero con playa y arrecifes de poca profundidad donde la roca y la arena se alternan a pocos metros de la orilla. Por otro, la Isleta del Moro, un antiguo pueblo de pescadores asentado sobre una punta rocosa, con fondos que descienden de forma más marcada y una mayor presencia de relieve.
Ese contraste es lo que da valor al tramo. Quien empieza encuentra en los Escullos fondos amables y accesibles; quien ya tiene experiencia encuentra junto a la Isleta paredes, bloques y praderas donde la observación gana en profundidad. Todo ello dentro del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar y del ámbito de la reserva marina, con las normas de conservación que eso implica.
Qué se ve en los arrecifes someros de los Escullos
Los fondos someros de los Escullos son un buen lugar para la primera toma de contacto. A pocos metros de la orilla aparecen manchas de roca cubiertas de algas y pequeños invertebrados, separadas por extensiones de arena. En las grietas se esconden pulpos y crustáceos, y sobre la roca se mueven sargos, salpas y pequeños lábridos.
La poca profundidad hace que la luz llegue con holgura y que el color del agua se mantenga vivo, sobre todo en las horas de luz rasante. Es también un fondo cómodo para quien fotografía en apnea, porque permite quedarse cerca del sujeto sin necesidad de bajar. La guía de fotografía submarina explica cómo aprovechar esas condiciones.
Qué ofrece la Isleta del Moro
La Isleta del Moro cambia el registro. Bajo la punta donde se asienta el pueblo, el fondo gana relieve y aparecen bloques y paredes con más vida adherida. Esa estructura atrae a peces de mayor tamaño y ofrece rincones donde la observación se vuelve más lenta y más interesante. La presencia de embarcaciones es mayor aquí, de modo que la boya de señalización se vuelve recomendable.
El pueblo en sí merece una visita aparte, y su silueta blanca sobre la roca es una de las imágenes más reconocibles del parque. Para quien organiza una jornada completa, la combinación natural es una sesión de agua por la mañana y un recorrido por el núcleo al mediodía, cuando la luz y el calor aconsejan salir del agua.
Qué condiciones y qué horas elegir
El tramo está orientado de forma que casi siempre hay una zona resguardada, pero el viento manda. Los temporales de levante afectan más a la costa expuesta, mientras que los de poniente dejan el agua limpia y en calma en las calas abrigadas. La visibilidad habitual, entre quince y treinta metros en buenas condiciones, se reduce con rapidez tras un temporal o una lluvia fuerte.
En cuanto a las horas, la regla es la misma que en el resto del parque: la luz rasante de la mañana y del final de la tarde dibuja el relieve y da color, mientras que el mediodía aplana. En verano conviene además evitar las horas centrales por el calor, tanto dentro como fuera del agua.
Qué normas conviene recordar antes de entrar
Todo el tramo está dentro del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar y del ámbito de la reserva marina, de modo que las reglas son las mismas en los Escullos y en la Isleta. No se extrae nada del fondo, ni conchas, ni piedras, ni organismos. No se alimenta a los peces y no se persigue a los animales para observarlos de cerca. Las praderas de posidonia no se pisan ni se cubren con el cuerpo, porque su crecimiento es muy lento.
En los puntos donde fondean o navegan embarcaciones, la boya de señalización deja de ser una recomendación y pasa a ser necesaria. También conviene respetar las zonas de baño y mantener distancia de otros usuarios, tanto por seguridad como por cortesía.
Cómo preparar la jornada
La apnea se realiza por parejas y con margen. Se baja de forma relajada, sin hiperventilar y sin perseguir una profundidad concreta, y se espacian las inmersiones para recuperar. En superficie, la referencia debe ser un punto fijo de la costa, porque las corrientes suaves desplazan sin que uno lo note.
Antes de entrar, conviene comprobar la previsión de viento y oleaje, revisar el material y decidir el punto exacto de la sesión, ya que el tramo es amplio y cada cala tiene su propio carácter. Conviene también calcular el tiempo de vuelta: en un recorrido largo, la fatiga llega antes de lo previsto y es preferible salir del agua con margen que apurar hasta la orilla. Después, anotar dónde se ha estado y qué se ha visto permite construir un recorrido propio a lo largo de varias temporadas. La sección de apnea y costa reúne los demás puntos de la zona y la de fauna y entorno ayuda a poner nombre a las especies observadas.